La comunicación implica no solo que el mensaje se transmita con el significado explícito de las palabras, sino también se refiere a lo que transmitimos de forma no verbal o los mensajes implícitos. Estos mensajes implícitos pueden ser o no intencionados, pero normalmente constituyen una parte importante del mensaje que se transmite. 

Nuestras comunicaciones no verbales pueden incluir gestos que se muestran a través del lenguaje corporal, expresiones faciales, el tono, la voz o, incluso, la distancia física entre las personas que hablan. 

Todos estos gestos no verbales suelen ser más potentes y dan un significado mayor que las palabras a nuestra comunicación. 

Los mensajes no verbales te permiten: 

  • Reforzar o modificar lo dicho con palabras. Por ejemplo, se puede asentir con la cabeza cuando se dice “sí” para enfatizar que se está de acuerdo con la otra persona, pero encogerse de hombros y una expresión triste cuando dicen ·estoy bien, gracias”, pueden implicar que las cosas no van nada bien. 
  • Transmitir información sobre el estado emocional de los demás.
  • Definir o reforzar la relación entre personas. 
  • Ofrecer feedback a la otra persona.
  • Regular el flujo de la comunicación, por ejemplo, indicando a los demás que han terminado de hablar o que se desea decir algo. 

Hay diferentes maneras de comunicarnos de forma no verbal:

Nuestro lenguaje corporal. Nuestros cuerpos dicen mucho. En una conversación siempre estamos enviando señales a los demás a través de nuestro cuerpo, nos guste o no. 

Expresiones faciales. Ofrecer un buen contacto visual es un indicador muy potente de que tenemos confianza y decimos la verdad. Sin embargo, si alguien evita constantemente hacer contacto visual, puede ser un indicador de que no está diciendo la verdad o que tiene algo que ocultar. 

La forma en que levantamos las cejas o fruncimos el ceño puede mostrar reacciones o emociones sin decir ni una sola palabra. Los gestos de la boca cuando hablamos o escuchamos es otra señal no verbal que puede transmitir un mensaje sin que nos demos cuenta. 

Una sonrisa es un gran ejemplo de comunicación no verbal.  Por lo general, las personas que sonríen son más felices que las que no lo hacen. Puedes parecer feliz incluso cuando no lo estás, simplemente sonriendo. Además, los estudios han demostrado que si sonríes a alguien, es más probable que la otra persona te devuelva la sonrisa, incluso si inicialmente no tenía la intención de hacerlo. 

Cuando sonríes no solo te comunicas con los demás, sino también con tu cerebro, y ese gesto repetido puede hacerte más feliz con el tiempo. 

Las personas que han estudiado el arte de la comunicación suelen usar el contacto visual intenso en sus presentaciones para hacer llegar mejor su mensaje a cada persona y ayudar a generar mayor confianza. 

Gestos con las manos. Muchas personas usan sus manos cuando hablan, algunas más que otras. Esta puede ser una característica cultural transmitida de generación en generación o podemos aprender a usar nuestras manos cuando nos comunicamos con los demás.

Los gestos con las manos pueden usarse para:

  • Enfatizar la grandeza de algo
  • Hacer un punto
  • Como corte para resaltar la cantidad de cosas. 
  • Destacar el largo y el ancho

Un apretón firme de manos se interpreta, por norma general, como un signo de confianza. Si es más suave genera menos confianza. Cuando el apretón de manos de alguien es demasiado fuerte, puede indicar que una persona está tratando de dominar a otra. 

Signos de respuestas emocionales no verbales. 

Ser capaz de captar señales no verbales de otras personas es una habilidad muy útil e importante. Una persona con esa habilidad puedes sentirse incómoda con una conversación o con quien está hablando. Alguno de estos signos pueden ser: 

  • Manos húmedas
  • Frente sudorosa
  • Movimiento corporal agitado

Tenemos que aprender a estar atentos a los signos de tensión y ajustar nuestra comunicación (si es posible) A veces, dar un paso atrás o interrumpir una conversación sobre un tema concreto puede ser todo lo que se necesita para aliviar una situación tensa, hacer que la otra persona se sienta más cómoda y que seamos comunicadores más eficaces. 

Hay personas que utilizan la comunicación no verbal para mostrar sinceridad o interés. La postura del cuerpo afecta a tus emociones, y cómo te sientes afecta a tu postura. Si estás seguro, feliz, preparado, tu cuerpo lo va a mostrar. Si, por el contrario, te sientes triste o inseguro, tu cuerpo también lo mostrará. 

Es importante tener en cuenta que algunos gestos físicos pueden malinterpretarse. Por ejemplo, un constante toque en el hombro de la otra persona puede verse como una invasión del espacio personal, en lugar del cuidado y la preocupación que queremos transmitir. 

 

 

Si observamos con atención a los demás durante una conversación, podemos utilizar estos gestos y señales no verbales para gestionar lo que decimos y cómo reaccionamos ante los demás. Esto podría ser, por ejemplo, en una conversación de ventas, una conversación informal o incluso en entrevistas formales. 

 

Texto original en el blog de BForB Australia.

Deja un comentario